¿Qué ventajas existen en la Renta 2013 para el caso de alquileres destinados a vivienda?

La campaña de IRPF e Impuesto de Patrimonio 2013 está en marcha y Expansión, con la colaboración de la Asociación de Asesores Fiscales, resuelve en una guía, que puede consultar aquí, las dudas más frecuentes que surgen a la hora de realizar la declaración de la renta.

En cuanto a los alquileres destinados a vivienda, hay algunas ventajas. En concreto, la renta neta generada por el alquiler (ingresos menos gastos) se reducirá en un 60%, incluso en el caso de que la renta neta sea negativa. La reducción será del 100% sobre la renta neta positiva cuando el inquilino tenga entre 18 y 30 años y unos rendimientos netos del trabajo o de actividades económicas superiores a 7.455,14 euros (Iprem).

Si la segunda vivienda no se encuentra alquilada, el propietario debe tributar por su tenencia en su declaración de IRPF en concepto de imputación de rentas inmobiliarias. La renta a imputar se determina en base al valor catastral del inmueble multiplicado por 2%, o por 1,1% en el caso de que el valor catastral haya sido revisado, sin que proceda la deducción de ningún tipo de gasto. La renta imputada se integrará en la base imponible general tributando al tipo marginal del impuesto.

Por su parte, si un contribuyente tiene alquilado uno de sus inmuebles, por ejemplo, a su hijo debe tener en cuenta que en el supuesto de alquileres a parientes, el rendimiento a considerar como rendimiento de capital inmobiliario será el obtenido según las reglas establecidas para los supuestos de arrendamientos de inmuebles (ingresos menos gastos, reducción del 60% o 100%) siempre y cuando sea superior al importe que resultaría de aplicar las reglas de imputación de rentas inmobiliarias (1,1% del valor catastral o 2% del valor catastral si éste no ha sido revisado).

¿Y el arrendatario?
Para el arrendatrio, en perjuicio de las deducciones aprobadas por cada comunidad autónoma, la normativa estatal del IRPF establece una deducción por alquiler de vivienda habitual en virtud de la cual el contribuyente podrá deducirse el 10,05% de las cantidades pagadas durante el ejercicio 2013 por el alquiler de su vivienda habitual, siempre que su base imponible total sea inferior a 24.107,20 euros anuales ya sea en tributación individual o conjunta.